Mirame, por piedad, no me mires, no sonrías, date
vuelta y andate. Quedate un pucho más pero tomá distancia, y abrazame y besame.
No me toques que duele, pero besame que duele sino. Vos concés la salida, déjame
sola. No me dejes, por favor. Triste y
casi hermoso, me perdiste por buscarte un día que andábamos sin buscarnos pero
sabiendo que yo qué sé que cosa. Triste y casi hermoso, hermoso y casi triste,
me perdiste por buscarte un día y yo buscándote, todavía, por acá. Yo te
quiero, yo no puedo, ni aunque quiera, yo no puedo hacerte mal.
