Llorar de nuevo ya no te hace mal.
Un error nunca te hace mal.

Cansada de estar tan cansada de ser.

Hay cosas que sangran por dentro y nadie las puede notar

Las disculpas no cuesta aceptarlas, me cuesta saber perdonar.

No hay nada igual a vos.

Me enseñaste que un abrazo sincero vale más que un boleto de ida a las puertas del cielo.

Peleamos sin pelear, ganamos sin ganar, perdimos sin perder. Ahora me queda la verdad de que yo ya no soy, si él no quiere ser, ni volver.


30 velas al orgullo y raticida a la humildad
Se cansó de cigarrillos que hacen mal y de amores de estación que no convienen

Se cansó de no tener más que a su sombra.

Él tenía cigarrillos y ella ganas de fumar.

¿Viste esas noches cuando no das más y el cuerpo empieza a pedir por favor? Ya no hay faso, ni beso, ni alcohol para consolarte.

He sentido, en la vida, mil emociones distintas pero juro, ninguna, llegó tan lejos en mi alma
Es peligroso mi mundo, pero te voy a cuidar.  
No me acuerdo muy bien cuántos besos dejamos en cada esquina.
Por descuido fui víctima de todo alguna vez.
Gracias a vos existo y te debo lo que soy porque me diste tu ayuda.

Un parche para mis heridas.
¿Qué puedo decirte hoy, más que pedirte perdón? El amor que me diste lo olvidé en un rincón. Voy perdiendo en mi soledad, creyéndome que sin tu voz todo sería tan distinto. Claro, todo es peor.

Si se da, se da y sino mejor porque no aguantaría hacerte llorar. Vos sabes que no soy lo mejor y sabes cómo me hace mierda verte mal.