Poder decir adiós, es crecer.
Cuando camino sola, trato que nada me distraiga. Seguramente,
estoy colgada en esas cosas que nadie te puede explicar.
Armando mi propia religión, mi espíritu está tratando de encontrar
una buena razón para justificar vivir en este lugar.
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio