Hoy me decidí: jamás pensaré en ti. Este sentimiento me hace daño, demasiado para mí. Estoy aquí recordando esos momentos, intentando comprender por qué no estás. Y sigo aquí esperando que algún día, esperando que decidas regresar. Es el sabor, es el sabor de tus labios una droga que envenena y me hace enloquecer.
No puedo olvidar aquel tiempo en que me amaste pero ahora que no estás te extraño, te amo. Jamás regresarás...
AHORA, SIN TI, NO ME QUEDA MÁS REMEDIO QUE DEJARTE IR.