Ya no me encuentro preguntando sobre amor, por fin no hay nada que pretenda no saber. Entiendo que no hay relación entre amar y envejecer… Ya no me encuentro preguntando cómo dar, por fin comparto por el miedo de perder el milagro de tus caricias llegando el amanecer. Ya no me encuentro contestando un ‘yo que sé’ por fin entiendo que en tus redes yo caí, ya no me encuentro preguntándome ‘¿por qué?’, por fin entiendo de una vez el ‘porque sí’ Porque te vi, te dejé entrar, cerré la puerta y te elegí. Porque esos dos faroles pueden hacer que si estoy fané, las pequeñas cosas se bañen del brillo de esa ternura que transmitís cuando me miras.
Tirando a matar, dando unos changüí, puro razonar, puro frenesí; siempre fue así nuestra historia. Que funcione bien, que está bien o mal, vivirlo con vos, para mí es la gloria.